El Parque Comillas de Carabanchel se convirtió en un campo de batalla cuando decenas de jóvenes pertenecientes a bandas latinas se pelearon con machetes y pistolas a plena luz del día, ante la mirada atónita de los viandantes.
Todo comenzó con una denuncia en la Comisaría de la Guardia Civil de Almassora (Valencia). En ella se hacía eco de las irregularidades en el pago de una factura.