18/02/2026@23:07:49
La Audiencia Provincial de Burgos ha condenado a un joven a cuatro años de prisión por el homicidio imprudente de otro hombre tras propinarle un puñetazo, lo que provocó que la víctima se golpeara la cabeza contra el suelo. El jurado determinó que no hubo intención de matar y que el alcohol influyó en el desenlace fatal. Además, se impuso una indemnización de 250.000 euros a los familiares del fallecido. La sentencia, que puede ser recurrida, destaca que no se probó relación entre la agresión y la procedencia de la víctima ni se consideraron agravantes como alevosía o abuso de superioridad.