En Sudán, la violencia sexual contra mujeres y niñas ha alcanzado niveles alarmantes, con numerosas denuncias de agresiones brutales en público. Médicos Sin Fronteras (MSF) ha alertado sobre la grave crisis humanitaria que enfrentan las supervivientes, quienes a menudo no tienen acceso a atención médica adecuada. Entre enero de 2024 y marzo de 2025, MSF atendió a 659 víctimas de violencia sexual en Darfur Sur, destacando que el 94% eran mujeres y niñas. La organización exige una respuesta urgente para proteger a la población civil y mejorar los servicios médicos disponibles para las sobrevivientes. La situación se complica por el miedo al estigma y la falta de recursos en un contexto de conflicto armado.