La Guardia Civil ha llevado a cabo la operación “Vicentius”, en la que se han investigado a doce individuos por su presunta implicación en delitos de estafa, blanqueo de capitales y acceso ilícito a sistemas informáticos. Entre los investigados se encuentran ocho hombres y cuatro mujeres, cuyas edades oscilan entre los 20 y 75 años, y que residen en diversas localidades del país.
La víctima de este entramado criminal sufrió un daño económico significativo, estimado en 432.000 euros en criptoactivos. Además, se identificó a dos ciudadanos chinos como posibles miembros de la organización delictiva, quienes utilizaron los datos personales y bancarios de la afectada para solicitar préstamos a su nombre por un total de 10.450 euros, elevando el perjuicio total a 442.650 euros.
Inicio de la investigación
La investigación se inició tras una denuncia presentada por la víctima ante la Guardia Civil en La Rioja. La denunciante había detectado movimientos bancarios no reconocidos y no podía recuperar las inversiones realizadas en una plataforma de criptomonedas.
En su declaración, relató que fue contactada meses atrás por supuestos asesores financieros a través de plataformas digitales, quienes le persuadieron para realizar una inversión inicial con la promesa de obtener beneficios extraordinarios.
Métodos utilizados por los estafadores
Los delincuentes proporcionaron a la víctima acceso a una plataforma web falsa donde podía ver gráficos manipulados que mostraban un crecimiento ficticio de su capital. Esto llevó a la perjudicada a realizar transferencias sucesivas cada vez más grandes con el objetivo de maximizar sus ganancias.
Una vez ganada su confianza, los estafadores lograron que instalara un software de acceso remoto llamado “AnyDesk” bajo el pretexto de ofrecer asistencia técnica para gestionar operaciones más complejas. Sin embargo, esta aplicación permitió a los ciberdelincuentes tomar control total sobre su ordenador y teléfono móvil, accediendo así a sus credenciales bancarias y toda su información personal.
El papel de las “mulas bancarias”
Los investigados actuaban como “mulas bancarias”, intermediarios que ceden sus cuentas o abren nuevas para recibir el dinero robado. Su función principal es extraer, mover, fragmentar y redistribuir los fondos recibidos, realizando transferencias sucesivas tanto nacionales como internacionales o convirtiendo el dinero en criptomonedas. Este proceso complica el rastreo del dinero y oculta la identidad de los verdaderos criminales.
A través de la investigación se rastrearon hasta 42 transferencias dirigidas a cuentas ubicadas en Dinamarca, Lituania, Reino Unido y China, lo que permitió desmantelar una red criminal internacional con ramificaciones en Europa y Asia.
Continuación de las investigaciones
Aún persiste una investigación abierta centrada en determinar el destino final de los fondos para su posible recuperación.
La Guardia Civil recuerda a las víctimas de este tipo de delitos que pueden presentar denuncias telemáticas sin necesidad de acudir físicamente a una instalación oficial. Para ello, pueden acceder a la Sede Electrónica de la Guardia Civil desde su página web o mediante el siguiente enlace: denuncia electrónica.
Además, esta plataforma permite realizar otros procedimientos penales relacionados con daños, hurtos y sustracción de vehículos, así como trámites administrativos sobre documentación perdida o extraviada.
Para acceder a los formularios específicos es necesario utilizar el sistema Cl@ve que identifica al denunciante e informa sobre sus derechos. Una vez completado el formulario, será revisado antes de ser validado formalmente.
Cualquier consulta adicional puede dirigirse a la oficina de prensa de la Guardia Civil en La Rioja al teléfono 941229900.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 12 |
Personas investigadas |
| 432,000 |
Euros de perjuicio económico en criptoactivos |
| 10,450 |
Euros solicitados en préstamos bancarios |
| 442,650 |
Total de perjuicio económico |
Preguntas sobre la noticia
¿Qué delitos se les imputa a las doce personas investigadas?
A las doce personas se les imputa la presunta autoría de delitos de estafa, blanqueo de capitales y acceso ilícito a sistemas informáticos.
¿Cuál fue el perjuicio económico sufrido por la víctima?
La víctima sufrió un perjuicio económico de 432.000 euros en criptoactivos, que se elevó a un total de 442.650 euros al incluir préstamos solicitados fraudulentamente a su nombre.
¿Cómo se inició la investigación?
La investigación comenzó cuando la víctima presentó una denuncia ante la Guardia Civil tras detectar movimientos bancarios no reconocidos y la imposibilidad de recuperar inversiones en una plataforma de criptomonedas.
¿Qué papel desempeñaban los investigados en la organización criminal?
Los investigados actuaban como "mulas bancarias", intermediando para recibir el dinero estafado y moviendo los fondos para dificultar su trazabilidad.
¿Qué medidas puede tomar una persona perjudicada por este tipo de delito?
La Guardia Civil recuerda que las víctimas pueden presentar denuncias telemáticas sin necesidad de acudir a una instalación oficial, utilizando su Sede Electrónica.