La ONU condena enérgicamente el ataque suicida en una mezquita de Gamboru, Nigeria, que dejó cinco muertos y más de 30 heridos. El coordinador residente de la ONU en Nigeria, Mohamed Fall, calificó el incidente como un "ataque bárbaro contra civiles inocentes". Este atentado se suma a una serie de ataques brutales en la región, exacerbando una grave crisis humanitaria. Las autoridades locales han instado a aumentar la vigilancia y las medidas de seguridad, especialmente durante el periodo festivo. La ONU reafirma su compromiso de apoyar a las comunidades afectadas por esta crisis de seguridad.
Decenas de cristianos han sido asesinados por terroristas fulani en los estados de Plateau y Taraba durante Nochebuena y Navidad. Las primeras estimaciones apuntan a 113 víctimas, pero otras fuentes señalan entre 140 y 200 fallecidos.