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Covid 19

07/03/2022@18:25:27
Parece que el devenir de los acontecimientos nos ha hecho olvidar que seguimos inmersos en una pandemia mundial. La muerte del pequeño Jasper Cook, de solo ocho años de edad, nos ha recordado de la peor forma posible que el virus sigue ahí y que, pese a los avances, hay que seguir tomando precauciones.

Las personas que se contagiaron de COVID-19 durante la primera ola están llegando -para las que consiguieron superar la primera barrera de los 12 meses de baja- a los tribunales del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) tras alcanzar la primera prórroga de 180 días que permite la administración. Personas que, en su mayoría, eran trabajadores sanitarios y sociosanitarios, del ámbito Salud no sanitarios o personal esencial que se contagiaron en su lugar de trabajo y sienten ahora que les han abandonado a su suerte.

El diseñador de maquillaje y estilista de 'Los Bridgerton', Marc Pilcher, fallecía el pasado domingo a causa del Covid-19, pese a estar vacunado con las dos dosis y no tener patologías previas.

La OMS le ha pedido a China todos los datos para resolver el origen del coronavirus, pero el país se niega a ofrecerlos, alegando su deseo de que la investigación se base en la ciencia y no en la política. No obstante, la OMS ya pidió que se “despolitizara” dicha investigación.

Jorge, un deportista de 46 años, lleva dos semanas ingresado en la UCI en La Fe de Valencia tras haberse contagiado por Covid-19. Él no creía en su existencia e, incluso, alentaba a su familia a no vacunarse. Su estado es grave y ello ha hecho que Jorge reconozca la gravedad de la enfermedad.

Durante estos 16 meses de pandemia global, la teoría más extendida es que fue en China donde se originó el virus y lo transmitió al denominado ‘paciente cero’. De ahí se empezó a extender a otros países e Italia fue el primero en Europa. Sin embargo, otras evidencias mostrarían que el primer paciente fue un niño infectado en noviembre de 2019. El debate del origen del coronavirus no deja de suscitar confusión y polémica.

Hace unos días, el gobierno australiano publicó un vídeo llamado “Covid-19 Health Campaign: Don’t be complacent”, que ha generado una gran polémica.

Entre los contagiados hubo varios menores de edad, entre ellos tres bebés de tan solo un año

En su puesto de trabajo tosía fuertemente por todo el local, bajándose la mascarilla, al tiempo que manifestaba "os voy a contagiar a todos del coronavirus".

A finales del pasado mes de octubre se celebraron en Madrid las jornadas del CIR Long Covid, una nueva oportunidad para escuchar en primera persona a pacientes afectados por el conocido como COVID persistente, aportando su difícil experiencia ante una enfermedad desconocida para el imaginario colectivo, aunque cada vez menos.

Sanidad informó este lunes sobre la cifra de muertes y contagiados por Covid-19. Preocupa el escenario en España, a pesar de la aceleración en la vacunación y la compra de más vacunas. Algunas comunidades ya imponen medidas más drásticas.

Reino Unido lamenta la muerte de John Eyers, un deportista aficionado a la escalada y el camping. El conocido negacionista, no quería vacunarse porque confiaba en que su buen estado físico le ayudase a sobrellevar la enfermedad. Sus últimas horas las pasó en la UCI, entubado, y ha dejado a una familia rota por el dolor.

El secretario de EE.UU., Antony Blinken, insta a la comunidad internacional a reunirse para esclarecer el origen del Covid-19. El político se ha reunido este miércoles con el director general de la OMS, Tedros Adhanom, para llevar a cabo una segunda investigación, transparente, sobre este asunto de “vital importancia”.

Según un estudio publicado en The Lancet, la pandemia del coronavirus ha dejado a más de 1,5 millones de niños en el mundo sin alguno de sus padres, abuelos o tutores. Los datos se han publicado el 21 de julio, pero cubren hasta el mes de abril, por lo que se calcula que la cifra es mayor todavía. Los autores del estudio alertan de que “la orfandad no desaparece” y los niños quedan desprotegidos.

Emily Gladwin solo cuenta con 38 años de edad. Pese a que no tenía síntomas graves de Covid-19 cuando dio positivo en una prueba rutinaria del trabajo, su estado de salud empeoró y tuvieron que inducirle un coma. Al despertar, su pesadilla no habría terminado...

La donante murió en un accidente de tráfico y a priori, no tenía antecedentes de haber presentado síntomas compatibles con la enfermedad.