Los ataques rusos a las infraestructuras energéticas en Ucrania han dejado a millones de personas sin servicios básicos durante un invierno extremo, con temperaturas que alcanzan los -20 °C. La ONU ha denunciado estos bombardeos, recordando que atacar instalaciones esenciales es ilegal según el derecho internacional. Las ciudades más afectadas, como Dnipro, Járkiv y Kyiv, enfrentan cortes de calefacción y agua, poniendo en riesgo a niños y ancianos. UNICEF ha comenzado a distribuir generadores para mantener los sistemas de calefacción y agua operativos en las áreas más vulnerables. La situación humanitaria se agrava con el frío extremo, aumentando el riesgo de enfermedades respiratorias y estrés en la población.
Los recientes bombardeos rusos han dejado a millones de ucranianos enfrentando un invierno gélido sin acceso a servicios básicos. La situación se agrava con temperaturas que alcanzan hasta –20?°C, lo que ha provocado la destrucción de infraestructuras energéticas esenciales. Esta crisis afecta especialmente a niños, ancianos y personas vulnerables, quienes sufren las consecuencias de cortes diarios en calefacción y agua.
Ciudades como Dnipro, Járkiv y Kyiv son algunas de las más impactadas por los ataques aéreos. El frío extremo no solo ha causado la falta de servicios básicos, sino que también ha provocado roturas de tuberías y grietas en edificios, dejando muchos hogares en condiciones precarias e inseguras.
Matthias Schmale, coordinador residente de la ONU en Ucrania, condenó los continuos bombardeos y enfatizó la importancia de proteger a la población. “Es vital garantizar el acceso a servicios básicos como calefacción y agua, sobre todo en este invierno extremo”, afirmó Schmale tras el último ataque con drones y misiles.
La prolongada exposición al frío incrementa el riesgo de hipotermia y agrava enfermedades respiratorias. Munir Mammadzade, representante de UNICEF en Ucrania, destacó que “los niños y sus familias viven en un estado constante de supervivencia”. Las bajas temperaturas y la oscuridad también intensifican el miedo y el estrés entre los más pequeños.
Muchos padres luchan por mantener abrigados a sus hijos mientras intentan preparar comida caliente y acceder a agua potable. La situación es crítica; los servicios esenciales para niños y familias están saturados debido al conflicto.
Desde noviembre de 2025, UNICEF ha comenzado a entregar generadores de mediana y gran capacidad en diversas regiones del país para asegurar el funcionamiento de sistemas de agua y calefacción. En las próximas semanas se distribuirán otros 149 generadores para fortalecer la respuesta en las áreas más afectadas.
Mammadzade subrayó que estos generadores son cruciales para ayudar a los técnicos en el terreno a mantener operativos los sistemas necesarios: “Esto permitirá que la calefacción siga encendida, los hospitales permanezcan abiertos y el agua continúe fluyendo”, concluyó.
Los bombardeos rusos han dejado a millones de ucranianos sin servicios básicos, como calefacción y agua, en medio de un invierno gélido con temperaturas que alcanzan hasta -20?°C.
Los cortes en suministros amenazan especialmente a niños, ancianos y personas vulnerables, aumentando el riesgo de hipotermia y agravando enfermedades respiratorias.
La ONU ha intensificado su ayuda para proteger a niños y familias, condenando los bombardeos y destacando la importancia de garantizar el acceso a servicios básicos durante este invierno extremo.
La exposición prolongada al frío extremo aumenta el riesgo de enfermedades y genera un estado constante de supervivencia entre las familias, afectando especialmente a los más pequeños.
UNICEF ha entregado generadores para garantizar el funcionamiento de sistemas de agua y calefacción en las ciudades, con planes para distribuir más generadores en las zonas más afectadas.