Un hombre ha sido condenado a 6 años y 9 meses de prisión por agredir sexualmente a la sobrina de 12 años de su expareja en la comarca de Pamplona. La sentencia, dictada por la Audiencia de Navarra, incluye una prohibición de acercarse a la víctima durante 16 años y una indemnización de 21.000 euros por daños morales. Los hechos ocurrieron cuando el acusado, que mantenía una relación con la tía de la menor, comenzó a contactar con ella a través de WhatsApp y a llevarla a lugares apartados para mantener relaciones sexuales. La madre de la niña descubrió lo que sucedía tras buscarla cuando no regresó a casa. La víctima está recibiendo apoyo psicológico tras estos eventos.
La Audiencia de Navarra ha impuesto una condena de 6 años y 9 meses de prisión a un hombre por un delito continuado de agresión sexual con penetración. El condenado, que tiene 30 años y es originario de Ecuador, fue hallado culpable de mantener relaciones sexuales con la sobrina de su expareja, quien en ese momento tenía solo 12 años. Los hechos ocurrieron en una localidad de la comarca de Pamplona.
Según la sentencia, emitida tras un acuerdo entre la fiscalía, la acusación particular y la defensa, el procesado no podrá acercarse ni comunicarse con la víctima durante un periodo de 16 años. Además, deberá cumplir una medida de libertad vigilada durante otros 8 años después de cumplir su pena privativa de libertad.
En concepto de responsabilidad civil, el condenado deberá indemnizar a la menor con 21.000 euros por daño moral. Esta cantidad fue consignada por el acusado cinco días antes del juicio, programado para el pasado 13 de diciembre, lo que se consideró como una atenuante en la determinación de su pena.
El hombre conoció a la menor cuando su madre llegó a España desde un país centroamericano. La relación sentimental entre el acusado y la tía de la víctima finalizó alrededor de septiembre u octubre del año anterior. En ese momento, él tenía 28 años y ella apenas 12.
De acuerdo con los detalles del caso, el inculpado comenzó a comunicarse con la menor a través de WhatsApp. Tras varias conversaciones, comenzaron a verse en persona. El acusado viajaba desde Pamplona hasta el lugar donde residía la niña para mantener encuentros sexuales en lugares apartados y oscuros.
Los familiares de la víctima descubrieron lo que estaba sucediendo en la noche del 26 de noviembre, cuando notaron su ausencia y comenzaron a buscarla. Fue entonces cuando vieron llegar al acusado junto a la menor en su vehículo.
A raíz de estos acontecimientos, la víctima está recibiendo apoyo psicológico en un centro especializado en salud mental juvenil.
En las negociaciones previas al juicio, el Ministerio Fiscal había solicitado inicialmente una pena de 15 años de prisión. Sin embargo, tras llegar a un acuerdo sobre los hechos calificados como delitos continuados de agresión sexual tanto con como sin penetración, se pactó finalmente una condena inferior.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 6 años y 9 meses | Tiempo de prisión impuesto al acusado |
| 500 metros | Distancia a la que el acusado no puede acercarse a la víctima |
| 8 años | Duración de la libertad vigilada tras cumplir la pena |
| 21,000 euros | Indemnización por daño moral a la víctima |
| 28 años | Edad del acusado al momento de los hechos |
| 12 años | Edad de la víctima |
El condenado fue hallado culpable de un delito continuado de agresión sexual con penetración.
Se le impuso una pena de 6 años y 9 meses de prisión.
El condenado no podrá comunicarse ni acercarse a la denunciante a menos de 500 metros durante 16 años y deberá cumplir una medida de libertad vigilada por otros 8 años tras su liberación.
El condenado deberá indemnizar a la víctima con 21.000 euros por daño moral.
Los familiares de la víctima descubrieron lo que ocurría cuando estaban buscando a la menor, quien había estado ausente, y el acusado llegó en su vehículo junto con ella.
La víctima está recibiendo apoyo psicológico en un centro de salud mental juvenil.