António Guterres, Secretario General de la ONU, ha alertado sobre un "momento grave" tras la expiración del Nuevo Tratado START entre EE.UU. y Rusia, que eliminó los límites vinculantes sobre sus arsenales nucleares. Este tratado, en vigor desde 2011, regulaba el número de ojivas nucleares y establecía medidas de verificación para prevenir errores de cálculo. Guterres enfatiza que este colapso ocurre en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y advierte que el riesgo de uso de armas nucleares es el más alto en décadas. A pesar de la situación crítica, Guterres ve una oportunidad para establecer un nuevo marco de control de armas y ha instado a ambas potencias a reanudar las negociaciones urgentemente.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha lanzado una grave advertencia sobre la expiración del Nuevo Tratado START, señalando que este evento marca un «momento crítico» para la paz y la seguridad global. La desaparición de los límites vinculantes sobre las armas nucleares estratégicas entre Estados Unidos y Rusia se produce en un contexto de creciente tensión internacional.
En su declaración emitida tras el fin del tratado a medianoche del jueves, Guterres enfatizó que el mundo se adentra en un territorio inexplorado, sin restricciones legales sobre los arsenales nucleares de ambos países, que concentran el 90% de las armas nucleares del planeta. «Por primera vez en más de medio siglo, nos enfrentamos a un mundo sin límites vinculantes sobre los arsenales nucleares estratégicos», afirmó.
El Nuevo Tratado START, formalmente conocido como Tratado sobre medidas para la reducción y limitación de las armas estratégicas ofensivas, fue firmado en 2010 y comenzó a regir al año siguiente. Este acuerdo establecía un límite de 1550 ojivas nucleares estratégicas desplegadas por cada nación e imponía restricciones a los sistemas vectores, incluyendo misiles balísticos intercontinentales y bombarderos pesados.
Guterres subrayó que décadas de acuerdos sobre control de armas nucleares —desde las negociaciones durante la Guerra Fría hasta el Nuevo START— han sido fundamentales para prevenir desastres y reducir los arsenales nucleares a nivel mundial. «A lo largo de la Guerra Fría y después de ella, el control de las armas nucleares entre estos gobiernos ayudó a prevenir catástrofes», destacó, añadiendo que estos marcos crearon estabilidad y evitaron errores catastróficos.
El Secretario General advirtió que el colapso del sistema de restricciones llega en un momento particularmente peligroso, donde las tensiones geopolíticas están en aumento y el riesgo de uso de armas nucleares es «el más alto en décadas».
No obstante, Guterres también consideró que este punto crítico ofrece una oportunidad para repensar el control de armas en un entorno de seguridad cambiante. Aplaudió las declaraciones recientes de los presidentes de Estados Unidos y Rusia reconociendo los peligros asociados con una nueva carrera armamentística nuclear.
«El mundo ahora espera que Rusia y Estados Unidos traduzcan sus palabras en acciones», instó Guterres, pidiendo a ambas naciones reanudar negociaciones «sin demora» para establecer un marco sucesor que restablezca límites verificables, reduzca riesgos y fortalezca la seguridad global.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 90% | Porcentaje de armas nucleares que poseen EE.UU. y Rusia en el mundo. |
| 1550 | Número de ojivas nucleares estratégicas desplegadas permitido por el tratado para cada parte. |
| 50 | Años desde que existen límites vinculantes sobre los arsenales nucleares estratégicos (más de medio siglo). |
| Décadas | Tiempo durante el cual los acuerdos de control de armas nucleares han estado en vigor. |
António Guterres, Secretario General de la ONU, advirtió que la expiración del Nuevo Tratado START representa un «momento grave» para la paz y la seguridad internacionales, ya que se eliminan los límites vinculantes sobre las armas nucleares estratégicas de EE.UU. y Rusia.
La ausencia de restricciones legalmente vinculantes significa que el mundo entra en un territorio desconocido, aumentando el riesgo de errores de cálculo y potenciales catástrofes nucleares.
El tratado limitaba a 1550 el número de ojivas nucleares estratégicas desplegadas por cada parte y establecía límites a los sistemas vectores, además de incluir medidas de verificación como intercambio de datos e inspecciones in situ.
Guterres destacó que décadas de acuerdos sobre control de armas nucleares han sido cruciales para prevenir catástrofes y reducir los arsenales nucleares mundiales, creando estabilidad y evitando errores devastadores.
A pesar del colapso del sistema actual, Guterres ve una oportunidad para imaginar un nuevo control de armas en un entorno de seguridad cambiante y llamó a EE.UU. y Rusia a volver a las negociaciones para establecer un marco sucesor.