La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha publicado un informe que denuncia la segregación y discriminación sistemática de los palestinos por parte de Israel en Cisjordania, comparándola con un sistema de apartheid. El documento resalta el uso de dos sistemas legales distintos para colonos israelíes y palestinos, lo que resulta en un trato desigual en aspectos críticos como el acceso a recursos y movimiento. Se documenta un aumento de la violencia, detenciones arbitrarias y restricciones severas desde octubre de 2023. Además, se menciona la confiscación ilegal de recursos hídricos y la expansión continua de asentamientos israelíes. La ONU exige el fin de estas prácticas discriminatorias y el respeto al derecho a la autodeterminación del pueblo palestino.
Un reciente informe de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha puesto de relieve el impacto abrumador que las leyes y políticas israelíes tienen sobre la vida cotidiana de los palestinos en la ocupada Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este. El documento afirma que existen "fundamentos razonables" para considerar que la separación y subordinación de los palestinos son intenciones permanentes destinadas a mantener un sistema de opresión.
Volker Türk, responsable de la Oficina, declaró: "Hay una asfixia sistemática de los derechos de los palestinos en Cisjordania". Según él, esta situación representa una forma severa de discriminación racial y segregación, similar al apartheid.
El informe destaca un deterioro significativo desde diciembre de 2022, que se ha intensificado tras los acontecimientos del 7 de octubre de 2023. Las prácticas denunciadas incluyen el uso ilegal de la fuerza, detenciones arbitrarias y tortura, así como restricciones severas a la movilidad y expansión de asentamientos.
La violencia ejercida por colonos israelíes ha aumentado considerablemente, muchas veces con el apoyo o complicidad del Ejército israelí. El documento menciona casos específicos donde se ha utilizado fuerza letal contra palestinos desarmados, evidenciando un patrón preocupante.
Las restricciones al movimiento han afectado gravemente el acceso al trabajo y a las tierras agrícolas, generando dificultades económicas significativas para las comunidades palestinas. La construcción de carreteras exclusivas para colonos aísla aún más a estas comunidades y ha llevado al desalojo forzado de miles de personas.
Además, el informe señala cómo Israel confisca ilegalmente infraestructura hídrica palestina y desvía recursos hídricos hacia sus asentamientos. Esto obliga a la Autoridad Palestina a adquirir agua a precios elevados a empresas israelíes que operan en territorio ocupado.
Türk hizo un llamado urgente para que las autoridades israelíes deroguen todas las leyes y políticas que perpetúan esta discriminación sistémica basada en raza o religión. También instó a Israel a poner fin a su ocupación del Territorio Palestino Ocupado, desmantelando asentamientos ilegales y respetando el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación.
El informe concluye advirtiendo que las tendencias negativas observadas no solo persisten sino que se están acelerando, lo cual agrava cada día más la situación para los palestinos.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 1500 | Palestinos asesinados entre enero de 2017 y septiembre de 2025. |
| 112 | Investigaciones abiertas por las autoridades israelíes sobre esos asesinatos. |
| 1 | Condena resultante de las investigaciones. |
| Miles | Palestinos detenidos arbitrariamente (número exacto no especificado). |
El informe concluye que existen "fundamentos razonables" para creer que la separación, segregación y subordinación de los palestinos por parte de Israel buscan ser permanentes para mantener la opresión y dominación.
El informe menciona un doble sistema legal, impunidad en las investigaciones de asesinatos de palestinos, confiscación del agua y la obligación de comprarla a empresas israelíes como ejemplos del sistema de discriminación racial impuesto por Israel.
Se documenta un uso letal y discriminatorio de la fuerza por parte de las fuerzas israelíes, incluyendo casos donde han disparado a palestinos desarmados. La violencia de los colonos también ha aumentado, muchas veces con la participación o aquiescencia del Ejército israelí.
Las restricciones al movimiento y el acceso a recursos han causado graves dificultades económicas para los palestinos, privándolos del derecho al trabajo y aislando comunidades mediante carreteras accesibles solo para colonos.
La ONU exige que Israel derogue todas las leyes, políticas y prácticas que perpetúan la discriminación sistémica contra los palestinos y ponga fin a su ocupación en el Territorio Palestino Ocupado.