La Policía Foral de Navarra investiga a seis personas por un posible delito de intrusismo profesional en dos clínicas veterinarias. Durante la investigación, se detectaron indicios de que personal no habilitado realizaba tratamientos veterinarios, incluyendo vacunaciones y procedimientos quirúrgicos. Además, se identificaron infracciones administrativas relacionadas con la gestión de residuos y el uso indebido de equipos médicos. Los atestados han sido enviados al Juzgado y a la Fiscalía de Pamplona. Se recomienda a los propietarios de mascotas acudir solo a centros veterinarios homologados para garantizar la seguridad sanitaria.
Agentes del Grupo de Investigación Medioambiental de la Policía Foral en Pamplona han iniciado una investigación para esclarecer un posible delito de intrusismo profesional que afecta a dos clínicas veterinarias. La acción se llevó a cabo tras tener conocimiento de irregularidades en el ejercicio de funciones veterinarias por personal no habilitado.
Los operativos establecidos para vigilar las clínicas permitieron detectar múltiples indicios de que se estaban realizando tratamientos veterinarios por individuos sin la debida acreditación. Entre las actividades ilegales identificadas se encuentran vacunaciones contra la rabia, identificación de animales, procedimientos quirúrgicos y la administración de medicamentos que requieren prescripción profesional.
Durante las inspecciones, también se encontraron diversas infracciones administrativas relacionadas con la gestión de residuos, así como el registro y uso del equipo de rayos X. Estas infracciones son competencia del Servicio de Economía Circular e Innovación y del Consejo de Seguridad Nuclear, respectivamente. Se observó que el personal carecía de los equipos de protección individual necesarios y no contaba con los dosímetros requeridos.
El Código Penal, en su artículo 403, establece sanciones severas para quienes ejerzan actividades profesionales sin poseer el título académico correspondiente. Las penas pueden incluir multas que oscilan entre doce y veinticuatro meses, así como prisión de seis meses a dos años si se atribuye públicamente la cualidad profesional o se actúa en un establecimiento abierto al público.
Los atestados elaborados han sido enviados al Juzgado de Guardia y a la Fiscalía en Pamplona. Desde la Policía Foral se hace un llamado a los dueños de animales domésticos para que acudan exclusivamente a centros veterinarios homologados. El intrusismo no solo representa un fraude, sino que también pone en riesgo la salud de las mascotas y la seguridad sanitaria general debido a posibles zoonosis.
Derechos del propietario: cada persona tiene derecho a solicitar el número de colegiado del veterinario que atiende a su animal. Se aconseja desconfiar de aquellos servicios que no exigen la cartilla oficial o el pasaporte sanitario para registrar tratamientos.
Asimismo, es importante recordar que en la Comunidad Foral de Navarra los propietarios deben cumplir ciertas obligaciones legales. Por ejemplo, todos los perros, gatos y hurones deben estar identificados mediante microchip e inscritos en el Registro de Identificación de Animales de Compañía (RIAC) antes de cumplir tres meses.
Vacunación antirrábica: La primovacunación es obligatoria entre las 12 y 28 semanas de edad para perros, gatos y hurones, siendo necesarias revacunaciones anuales posteriormente.
Se investiga un posible delito de intrusismo profesional, donde personal no habilitado estaría realizando tratamientos veterinarios.
Los intrusos estaban realizando vacunaciones de la rabia, identificaciones, procedimientos quirúrgicos y administración de medicación que requiere prescripción veterinaria profesional.
Se detectaron infracciones relacionadas con la gestión de residuos, el registro del equipo de rayos X y la utilización de dicho equipo por personal no habilitado.
Se recomienda acudir únicamente a centros veterinarios homologados y desconfiar de servicios que no requieran cartilla oficial o que ofrezcan precios anómalos.
Los propietarios deben cumplir con la identificación obligatoria mediante microchip e inscripción en el RIAC, así como con la vacunación antirrábica obligatoria dentro de ciertos plazos.