El suceso ocurrió el pasado fin de semana en una finca de Talavera de la Reina (Toledo), cuando la pequeña salió al jardín y el animal se abalanzó sobre ella, provocándole 82 mordeduras y lesiones graves en todo el cuerpo.
Los padres viven un infierno: la madre ha pedido públicamente oraciones para que su hija sobreviva sin secuelas. La Policía Nacional y Local investigan las circunstancias exactas del ataque, incluyendo si el perro estaba suelto o si hubo negligencia.
Vecinos describen escenas de pánico al escuchar los gritos y ver a la bebé cubierta de sangre siendo auxiliada. El animal, de gran tamaño y fuerza, convirtió un momento de juego en una pesadilla.
Este caso reabre el debate sobre razas potencialmente peligrosas, la tenencia responsable y la seguridad en urbanizaciones y fincas. ¿Cómo un perro así pudo atacar a una bebé indefensa en un espacio compartido?
Las imágenes del rescate y el parte médico (estable dentro de la gravedad pero crítica) ya circulan en redes, generando miles de reacciones de indignación y solidaridad.
Un drama familiar que podría marcar un antes y un después en las regulaciones caninas.