Los civiles ucranianos enfrentan condiciones extremas debido a la falta de calefacción, agua y electricidad en medio de un invierno severo. Los ataques rusos han dañado gravemente las infraestructuras energéticas, dejando a millones de hogares con solo unas pocas horas de electricidad al día. Esta situación ha afectado especialmente a niños, ancianos y personas con discapacidades, quienes se ven obligados a soportar temperaturas bajo cero. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha denunciado el impacto devastador de estos ataques en la vida cotidiana, que incluyen el cierre de escuelas y dificultades en el acceso a servicios médicos. Desde febrero de 2022, más de 766 niños han muerto como resultado del conflicto. La ayuda humanitaria es esencial para atender las necesidades urgentes de la población atrapada en zonas de combate.
Los ataques rusos han dejado a los civiles ucranianos sumidos en el frío y la oscuridad, privándolos de calefacción, agua y electricidad en un invierno que se presenta como uno de los más severos en años. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha denunciado esta alarmante situación, que afecta especialmente a los niños, ancianos y personas con discapacidades.
La ofensiva rusa continúa sin tregua, incluso ante las adversas condiciones climáticas. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) informó que un nuevo ataque masivo se llevó a cabo el miércoles por la noche, dirigido a las infraestructuras energéticas de Ucrania.
Volker Türk, representante del ACNUDH, expresó su preocupación al señalar que «los civiles, quienes ya han soportado bombardeos constantes, ahora deben enfrentar temperaturas que descienden hasta los 20 grados bajo cero».
Las repercusiones de estos ataques son devastadoras y afectan todos los aspectos de la vida cotidiana. En Kiev, se reporta que aproximadamente 2600 edificios residenciales han quedado sin calefacción tras los recientes bombardeos rusos sobre las instalaciones energéticas.
A nivel nacional, millones de hogares solo disponen de unas pocas horas de electricidad al día. Las escuelas han cerrado debido a la falta de calefacción en las aulas, lo que también dificulta el acceso a servicios médicos esenciales.
El prolongado corte eléctrico complica enormemente la vida diaria, aumentando la vulnerabilidad entre la población y dificultando aún más el acceso a servicios básicos.
Las personas mayores y aquellas con discapacidades se encuentran atrapadas en pisos altos, incapaces de descender por sus propios medios debido a la falta de electricidad.
«Mientras se intenta restablecer lentamente el suministro eléctrico, nuevos ataques condenan regularmente a regiones enteras a la oscuridad», lamentó Türk. Además, subrayó que el derecho internacional humanitario prohíbe atacar infraestructuras civiles.
No solo las infraestructuras están siendo atacadas; la población civil también es víctima directa. Según informes de la Misión de Observación de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania, varios niños murieron esta semana en dos incidentes separados provocados por fuerzas armadas rusas en Bohodukhiv, una pequeña ciudad situada a 60 kilómetros del frente en Járkov.
Desde febrero de 2022, al menos 766 niños han perdido la vida y otros 2540 han resultado heridos en el conflicto.
Ante esta situación crítica y las necesidades urgentes de la población civil, la asistencia humanitaria se vuelve esencial para llegar a quienes están atrapados en primera línea del conflicto.
De acuerdo con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), un convoy humanitario llegó recientemente a Pokrovske, una comunidad ubicada en primera línea en Dnipro, para proporcionar suministros médicos y productos básicos de higiene.
A pesar del difícil acceso debido a los combates continuos, sólo quedan alrededor de 500 habitantes en Pokrovske, donde antes vivían cerca de 10 000 personas. La mayoría son ancianos y personas con discapacidades que sufren las consecuencias directas del conflicto.
Las regiones más afectadas esta semana incluyen Donetsk, Dnipro, Sumy y Jersón. En Zaporizhia, un hospital y una guardería resultaron dañados por ataques recientes, dejando a miles sin calefacción.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 2600 | Edificios residenciales sin calefacción en Kiev tras ataques rusos. |
| 766 | Número de niños muertos desde febrero de 2022. |
| 2540 | Número de niños heridos en Ucrania desde febrero de 2022. |
| 10000 | Población antes de la guerra en Pokrovske. |
| 500 | Población actual que queda en Pokrovske. |
Los ataques rusos han dejado a millones de hogares sin calefacción, agua y electricidad, afectando gravemente la vida cotidiana de los civiles, especialmente a niños, ancianos y personas con discapacidad.
La Oficina ha denunciado que los continuos ataques rusos están sumiendo a los civiles en el frío y la oscuridad, con temperaturas que pueden bajar hasta 20 grados bajo cero.
Desde febrero de 2022, al menos 766 niños han muerto y 2540 han resultado heridos debido a los ataques en Ucrania.
La ayuda humanitaria es crucial para atender las necesidades urgentes de la población civil. La ONU ha enviado convoyes con suministros médicos y de higiene a las comunidades más afectadas.
Las regiones más afectadas incluyen Donetsk, Dnipro, Sumy y Jersón, donde se han reportado daños significativos a infraestructuras esenciales como hospitales y escuelas.