El juez de la Audiencia Nacional ha propuesto juzgar a diez personas por blanqueo de capitales relacionados con la plataforma de criptomonedas Arbistar. En un auto, se ha dictado el pase a procedimiento abreviado en una pieza separada del caso principal, donde ya se condenó a los fundadores por estafar 200 millones de euros a 32.000 inversores. La investigación revela que Santiago F.J. organizó un complejo entramado financiero para ocultar el origen ilícito del dinero, utilizando sociedades ficticias y realizando transferencias para difuminar las huellas del fraude. Se espera que el Ministerio Fiscal y las acusaciones soliciten la apertura del juicio oral en los próximos días.
El juez de la Audiencia Nacional ha propuesto llevar a juicio a diez personas por su implicación en un caso de blanqueo de capitales relacionado con los fondos de inversores en la plataforma de criptomonedas Arbistar. En un auto reciente, el magistrado ha dictado el pase a procedimiento abreviado en una pieza separada que se abrió de manera independiente a la causa principal, donde ya se había dictado sentencia. En esta, Santiago F.J., uno de los fundadores de Arbistar, fue condenado a 8 años de prisión, mientras que otro cofundador recibió una pena de 6 años por haber estafado 200 millones de euros a unos 32.000 inversores.
La resolución del juez destaca que Santiago F.J. organizó y dirigió un circuito financiero que permitió el flujo de dinero desde la plataforma hacia sus propios intereses, perjudicando así a los inversores. El magistrado señala que este sabía que los aportes eran resultado de un engaño, ya que no existía el algoritmo que prometían como solución y las sumas recibidas no eran destinadas a inversiones reales.
Para llevar a cabo su plan, Santiago F.J. creó diversas sociedades con escaso capital y sin personal significativo, entre las cuales Venus Capital se erige como el núcleo del entramado para ocultar y desviar capital. A través de estas empresas, canalizó los fondos provenientes de las aportaciones engañosas.
El auto detalla cómo Santiago F.J. utilizó la mayor parte del dinero mediante transferencias hacia sociedades propias y asociadas, además de adquirir bienes lujosos como coches y embarcaciones, así como pagar servicios ajenos a la actividad comercial legítima esperada por los inversores. Los encausados ejecutaron un proceso sistemático para blanquear el dinero mediante actos coordinados que seguían un patrón común.
El magistrado subraya que la creación de un entramado empresarial ficticio es característica del blanqueo. Estas empresas, aunque aparentan ser legales, carecen de actividad económica real o están dedicadas exclusivamente al fraude. Muchas operaban sin presentar cuentas anuales ni conservar registros adecuados, lo cual facilitaba la confusión necesaria para realizar el blanqueo.
Santiago F.J., junto con los demás acusados, estableció una estructura empresarial superficial compuesta por cáscaras vacías interconectadas. Las sociedades bajo Arbistar fueron creadas por otras entidades también ficticias, lo que complicaba aún más el rastreo del origen ilícito del dinero. El relato presentado indica que los encausados eran conscientes del origen fraudulento del capital y realizaron acciones orientadas únicamente a ocultar su procedencia.
La resolución ordena remitir las actuaciones al Ministerio Fiscal y a las acusaciones personadas para que en un plazo de diez días soliciten la apertura del juicio oral mediante la presentación correspondiente o bien pidan el sobreseimiento del caso o la realización de diligencias complementarias necesarias para sustentar sus escritos.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 10 | Número de personas propuestas para ser juzgadas por blanqueo de capitales. |
| 200 millones de euros | Total estafado a los inversores. |
| 32,000 | Número de inversores afectados por la estafa. |
| 8 años | Pena de cárcel impuesta a Santiago F.J. |
| 6 años | Pena de cárcel impuesta al otro fundador. |
El juez propone juzgar a diez personas por blanqueo de capitales relacionados con los fondos de los inversores en la plataforma de criptomonedas Arbistar.
La Audiencia ya dictó sentencia y condenó a penas de 8 años de cárcel a Santiago F.J. y 6 años al otro fundador por haber estafado 200 millones de euros a 32,000 inversores.
Santiago F.J. organizó un circuito financiero para ocultar el origen del dinero proveniente del engaño a los inversores, utilizando una serie de sociedades con escaso capital para desviar y ocultar los fondos.
Se constituyó un entramado de empresas pantalla que carecían de actividad económica real y eran utilizadas exclusivamente para mover dinero y ocultar su origen ilícito.
El auto acuerda dar traslado de las actuaciones al Ministerio Fiscal y acusaciones personadas para que soliciten la apertura del juicio oral o el sobreseimiento de la causa en un plazo de diez días.