NACIONAL

La casa Maldita

Antonio Grilo, 3 (Madrid)

Jueves 05 de diciembre de 2013
Nueve muertes violentas ocurridas en tres crímenes diferentes en menos de dos décadas. En pleno corazón de Madrid: calle Antonio Grilo, 3, junto a la Gran Vía.

El trágio historial se inicia a finales 1945. Un camisero, Felipe de la Breña, fue golpeado con un candelabro por unos ladrones y después estrangulado. Su muerte quedó impune. El suceso pasó desapercibido, puesto que la censura impidió que se publicara.

El uno de mayo de 1962, Fiesta Nacional del Trabajo, se produjo una sangrienta matanza en dicho inmueble. José María Ruiz Martínez asesinó a sus cinco hijos y a su esposa, y después se suicidó. A tiro limpio, a cuchilladas y a golpes. Lo más trágico es que, conforme liquidaba a sus pequeños, se asomaba al balcón para mostrar los cadáveres horriblemente mutilados. A la par gritaba: «¡Los he matado a todos! ¡Tenía que hacerlo! ¡Aquí están; podéis verlos! ¡Los quería mucho! ¡Ellos me obligaron! ¡Lo he hecho para no matar a otros canallas!».

Era dueño de una sastrería y llevaba quince años felizmente casado. El negocio le marchaba bien y era apreciado por su simpatía y corrección. Vecinos de la zona recuerdan todavía que llegó a comentar que recibía mensajes de extraterrestres que le empujaban a realizar cambios constantes en el desarrollo de las obras de un chalé que estaba construyendo.Se le llegó a relacionar incluso con el caso ufológico, muy en boga entonces, Ummo.

Dos años después, en el mismo piso, el inquilino Rufino Márquez se llevó una desagradable sorpresa al regresar del trabajo. En el armario estaba colgado, como si se tratara de una prenda más, el cadáver de un recién nacido. Su pareja le había ocultado el estado de embarazo y, tras el alumbramiento, decidió ahogar al niño en la bañera. A la vista del infanticidio cometido, enloqueció y dejó el cadáver expuesto en el ropero.

Una casa maldita que, al igual que su entorno, parece arrastrar algún maleficio. Edificada en el año 1859 sobre un antiguo cementerio, su historia con tintes de misterio, incluso de tipo ufológico, permanece en el tiempo. Hace unos pocos años fue descubierto justo al lado un depósito de fetos, cuyo origen era una clínica clandestina de abortos. Un lugar pródigo en crónica negra.

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