La Policía Nacional de España y Francia han desarticulado dos organizaciones criminales chinas dedicadas a la explotación sexual de mujeres. En una operación conjunta, se liberaron 60 víctimas y se detuvieron a 22 personas, incluyendo dos en Barcelona. Las mujeres eran forzadas a prostituirse en pisos turísticos bajo vigilancia constante. Se realizaron 76 registros, donde se incautaron 266.700 euros en efectivo y otros objetos relacionados con el crimen. A pesar de la estructura jerárquica y el hermetismo de estas redes, las autoridades han llevado a cabo diez operaciones en tres años, logrando la detención de 176 personas y la liberación de 169 víctimas.
Agentes de la Policía Nacional, en colaboración con sus homólogos franceses, han logrado desarticular dos organizaciones criminales de origen chino que operaban en España y Francia, dedicándose a la trata de personas y a la explotación sexual de mujeres. Las víctimas, también de nacionalidad china, eran alojadas en pisos turísticos donde se les obligaba a prostituirse las 24 horas del día, siendo mantenidas bajo vigilancia constante y privadas de su libertad.
En total, se han liberado a 60 mujeres y se han detenido a 22 personas, de las cuales dos fueron arrestadas en la provincia de Barcelona. Durante los 76 registros realizados en inmuebles de ambos países, las fuerzas del orden intervinieron 266.700 euros en efectivo, diversas sustancias estupefacientes, más de 100 dispositivos electrónicos y una pistola de aire comprimido.
A pesar del secretismo que caracteriza a estas organizaciones criminales chinas, que se rigen por una estructura jerárquica estricta y una obediencia férrea hacia sus líderes, la Policía Nacional ha llevado a cabo diez operaciones en los últimos tres años. Estas acciones han resultado en la detención de 176 individuos y la liberación de 169 víctimas.
La reciente desarticulación se ha conseguido gracias a un esfuerzo conjunto entre las autoridades españolas y francesas. Las investigaciones comenzaron en enero de 2024 y revelaron redes delincuenciales especializadas no solo en la trata con fines sexuales, sino también en actividades como el favorecimiento de la inmigración irregular y el blanqueo de capitales.
Tanto las organizaciones desmanteladas compartían similitudes significativas en su estructura y funcionamiento. Ambas estaban asentadas en España y Francia, con miembros coordinados eficientemente entre los dos territorios. Cada integrante cumplía funciones específicas dentro de un sistema altamente jerárquico.
Las redes obligaban a mujeres chinas a ejercer la prostitución bajo condiciones extremas de vulnerabilidad. Las víctimas vivían en pisos turísticos o alquilados temporalmente, rotando frecuentemente para dificultar su localización por parte de las autoridades. Para atraer clientes, publicaban anuncios en Internet y gestionaban citas mediante centros de llamadas.
La lucha contra estas redes criminales representa un desafío considerable para las autoridades tanto españolas como europeas. El hermetismo característico de estas organizaciones complica las investigaciones necesarias para su identificación y desarticulación. Sin embargo, gracias a la experiencia acumulada por la Policía Nacional, otros países europeos buscan su apoyo para abordar este tipo de delitos relacionados con redes chinas.
A través del trabajo conjunto y coordinado entre diferentes cuerpos policiales, se espera seguir avanzando en la erradicación de estas prácticas ilegales que atentan contra los derechos humanos.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 60 | Mujeres liberadas |
| 22 | Personas detenidas (2 en España, 20 en Francia) |
| 76 | Registros realizados en inmuebles |
| 266,700 euros | Cantidad de dinero en efectivo intervenido |
| 176 | Total de personas detenidas en los últimos tres años por operaciones similares |
| 169 | Total de víctimas liberadas en los últimos tres años por operaciones similares |
Se han desarticulado dos organizaciones criminales de origen chino dedicadas a la trata de seres humanos y a la explotación sexual de mujeres en España y Francia.
Se han liberado un total de 60 mujeres que eran obligadas a prostituirse bajo condiciones de privación de libertad y vigilancia constante.
Se han detenido a 22 personas, de las cuales 2 fueron arrestadas en España y 20 en Francia.
Las operaciones incluyeron 76 registros en inmuebles en ambos países, donde se intervinieron 266.700 euros en efectivo, sustancias estupefacientes, dispositivos electrónicos y una pistola de aire comprimido.
Las organizaciones obligaban a las mujeres a ejercer la prostitución las 24 horas del día, utilizando pisos turísticos como lugares de explotación y publicando anuncios en Internet para captar clientes.
La desarticulación se logró gracias a la estrecha cooperación entre la Policía Nacional de España y la Policía Nacional de Francia, así como con la colaboración de otros cuerpos policiales.
El hermetismo, la jerarquía rígida y la obediencia férrea a sus líderes dificultan considerablemente las investigaciones dirigidas a localizar y desarticular estas organizaciones.