Un juez de Sevilla ha condenado a un menor a seis años de internamiento en régimen cerrado por el asesinato de otro menor en Isla Mayor, ocurrido en julio de 2025. El tribunal también le impone tres años de libertad vigilada con asistencia educativa. El menor, que tenía 15 años al momento del crimen, apuñaló a la víctima tras un intento fallido de robo. La sentencia destaca la gravedad de los delitos y establece una indemnización de 310.000 euros para los familiares de la víctima, reconociendo el profundo daño emocional causado por el hecho.
Un juez de la Sección de Menores del Tribunal de Instancia de Sevilla ha dictado una sentencia que impone seis años de internamiento en régimen cerrado a un menor acusado de asesinar a otro menor en Isla Mayor, Sevilla, en julio de 2025. La decisión se ha hecho pública recientemente y puede ser apelada ante la Audiencia Provincial de Sevilla.
En el fallo, el magistrado califica al menor como autor de un delito de asesinato y un delito continuado de robo con violencia e intimidación, utilizando un medio peligroso en grado de tentativa. Además, se establece una medida complementaria de tres años de libertad vigilada con asistencia educativa, tal como solicitaron tanto la Fiscalía como la acusación particular.
El juez también ha determinado que el joven, junto con sus padres, deberá indemnizar con 310.000 euros a los padres y al hermano menor de la víctima. En su argumentación, el magistrado resalta el profundo daño moral y las secuelas psíquicas que los hechos han causado a los familiares del fallecido. “La indefinible sensación de soledad, desgarro y dolor fluye directamente de los hechos probados”, señala el juez, quien considera que la cuantificación del daño moral es complicada pero necesaria.
A pesar de que no existe compensación suficiente para mitigar el sufrimiento experimentado por los familiares, el juez considera adecuadas las cantidades solicitadas por la acusación particular para la indemnización.
La sentencia detalla que los acontecimientos ocurrieron alrededor de las 00:20 horas del 2 de julio de 2025. El menor condenado, entonces con quince años, se encontraba con amigos en una pedanía local cuando abordó a la víctima, un joven de diecisiete años que había sido denunciado por la Policía Local por una infracción de tráfico. Tras negarse a ceder su ciclomotor, el menor amenazó a la víctima con una navaja.
Después del primer intento fallido, el condenado se dirigió nuevamente hacia la víctima acompañado por un amigo en patinete eléctrico. Durante este encuentro, se produjo un forcejeo que culminó con hasta cuatro puñaladas propinadas por el menor a la víctima. A pesar de intentar huir y pedir ayuda médica poco después del ataque, el joven falleció debido a una hemorragia aguda causada por las heridas.
El magistrado destaca la gravedad del crimen cometido y las circunstancias personales del menor implicado. La decisión judicial refleja no solo la naturaleza violenta del delito sino también antecedentes previos relacionados con comportamientos agresivos y posesión indebida de armas blancas.
“Procede imponer al citado menor las medidas solicitadas”, afirma el juez en su resolución final. “Ni un día más porque la ley no lo permite”, concluye enfatizando la necesidad de intervención educativa para fomentar un comportamiento responsable en el futuro.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Años de internamiento | 6 años |
| Años de libertad vigilada | 3 años |
| Indemnización total | 310,000 euros |
| Número de puñaladas | 4 puñaladas |
| Edad del menor condenado | 15 años |
| Edad de la víctima | 17 años |
El juez ha impuesto una medida de seis años de internamiento en régimen cerrado al menor acusado de asesinar a otro menor.
El menor fue juzgado por un delito de asesinato y un delito continuado de robo con violencia e intimidación con utilización de medio peligroso en grado de tentativa.
El menor y sus padres deberán indemnizar con un total de 310.000 euros a los padres y el hermano menor de la víctima.
El enfrentamiento se produjo cuando el menor condenado le pidió a la víctima que le dejara su ciclomotor, a lo que esta se negó, lo que llevó al condenado a intentar robarle utilizando una navaja.
Después de apuñalar a la víctima, el menor se marchó del lugar y se encontró con sus amigos, mostrándoles la navaja ensangrentada y diciendo que había apuñalado a alguien.
El juez consideró la gravedad de las infracciones, las circunstancias psicológicas y sociales del menor, así como su edad y antecedentes penales por hechos violentos.