Los equipos de rescate han comenzado a acceder a la zona del trágico accidente ferroviario en Adamuz, donde tres vagones del tren Iryo han quedado destrozados. Los bomberos y la Guardia Civil trabajan arduamente entre los restos esparcidos, buscando indicios de los desaparecidos. Hasta el momento, se ha confirmado la muerte de 42 personas, y se estima que al menos tres cuerpos permanecen atrapados entre los hierros. La operación para llegar al tren Alvia siniestrado es compleja, ya que requiere retirar los vagones descarrilados y preparar el terreno para grúas de gran tonelaje. Las labores continúan con la esperanza de recuperar a las víctimas y cerrar esta dolorosa tragedia.
Los equipos de rescate han logrado acceder por primera vez a la zona cero del accidente ferroviario en Adamuz. La escena es impactante: tres vagones del tren Iryo se encuentran fuera de la vía, devastados, con un sinfín de objetos esparcidos por el suelo, incluyendo ropa, fruta, cristales y sangre, como si hubiera ocurrido un cataclismo.
Un perro de la Guardia Civil recorre cada vagón en busca de cualquier pista que pueda llevar a los desaparecidos. Además de revisar los vagones, también se inspeccionan las vías para encontrar restos que ayuden a localizar a los pasajeros atrapados.
A pesar de que la Guardia Civil ya había realizado una inspección inicial —marcando con una cruz rosa las puertas y ventanas para indicar que no había nadie dentro—, hoy se ha encontrado la última víctima, elevando así el número total de fallecidos a 42. Entre los restos aún pueden observarse pertenencias personales y algunas maletas aisladas que quedaron tras el trágico incidente.
Al fondo se divisa el tren Alvia, el objetivo principal de esta operación. Sin embargo, alcanzar este punto no resulta sencillo. Es necesario retirar los vagones descarrilados del Iryo y preparar el terreno para que las grúas de gran tonelaje puedan avanzar los 800 metros que separan la zona de trabajo del tren accidentado.
"Para poder acceder hay que preparar la zona de trabajo", comenta un bombero, enfatizando que no solo se trata de llegar al lugar, sino también de asentar estas enormes grúas de 300 toneladas sobre un terreno escarpado y limitado en espacio.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha indicado que se está llevando a cabo la limpieza de la catenaria para facilitar el avance seguro. Los rescatistas son conscientes de que hay al menos tres cuerpos atrapados entre los hierros y no descartan hallar más víctimas al desencajar los vagones del talud.
La magnitud de esta operación es monumental. Cada metro recorrido hacia el Alvia representa un avance significativo en la búsqueda por recuperar a los desaparecidos, lo cual permitirá cerrar, aunque sea parcialmente, esta profunda tragedia que ha dejado huella en Adamuz.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 42 | Número de muertos |
| 300 toneladas | Peso de las grúas |
| 800 metros | Distancia que deben recorrer las grúas |
| al menos 3 | Número de cuerpos atrapados |
Un tren Iryo descarriló en Adamuz, dejando tres vagones fuera de la vía y causando numerosos daños y víctimas.
Se ha confirmado un total de 41 muertos, con la localización reciente de la última víctima entre los restos del accidente.
Los bomberos y la Guardia Civil están trabajando arduamente para acceder a la zona del accidente, inspeccionando los vagones y buscando indicios de los desaparecidos mientras preparan el terreno para las grúas que ayudarán en la recuperación.
Uno de los principales desafíos es retirar los vagones descarrilados y allanar el terreno para permitir que las grúas de gran tonelaje puedan avanzar hacia el tren siniestrado.
Se está limpiando la catenaria y preparando el área para permitir un trabajo seguro, ya que hay cuerpos atrapados entre los hierros del tren.
El objetivo final es recuperar a los desaparecidos y cerrar, aunque sea parcialmente, esta tragedia que ha impactado a la comunidad de Adamuz.