NACIONAL

Condenada una familia por "vejaciones, agresiones sexuales, golpes y otros ataques" a una mujer en Ourense

Redacción | Miércoles 22 de abril de 2020

En enero de 2018, una mujer fue retenida contra su voluntad en un domicilio de Ourense y sometida a "constantes vejaciones, agresiones sexuales, golpes y otros ataques". Por ello, la sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha incrementado la condena de los procesados por estos hechos -un hombre de 40 años, sus padres y sus hermanos-.



Cabe recordar que la Audiencia Provincial de Ourense condenó a Javier G.J. a un total de 20 años de cárcel como autor de los delitos de detención ilegal, agresión sexual agravada y un delito contra la integridad moral. Asimismo, condenó a los padres de éste (Ana J.G. y Luis Manuel G.M.) y a sus hermanos Ángel, José Luis y Alberto a dos años y medio de prisión cada uno por ser cómplices en el delito de detención de ilegal.

La defensa de la víctima recurrió, y el alto tribunal gallego ha estimado parcialmente el recurso, de manera que ha aumentado en tres meses la pena de cárcel de Javier, al considerarlo también autor de un delito de lesiones. "La acción de lesionar se consuma al perseguir el autor atentar contra la integridad corporal de la víctima, de modo y manera que mal puede entenderse absorbida por otra figura delictiva", argumenta el tribunal.

Asimismo, ha condenado a cinco años de cárcel a cada uno de los progenitores de este acusado, y a sus hermanos Ángel y José Luis (para Alberto mantiene la pena de dos años y medio de prisión), por entender que no fueron meros cómplices, sino cooperadores necesarios. En ese sentido, el TSXG señala en su resolución que la participación de estos acusados va "más allá de la mera y episódica colaboración que sí pudiera enmarcarse en la complicidad".

Una auténtica pesadilla

El tribunal considera probado que, a principios de enero de 2018, Javier se llevó al domicilio familiar a la víctima y que, al menos desde el día 10 de ese mes, la mujer estuvo allí retenida, sin poder salir, y amenazada, hasta que fue llevada a Comisaría el día 26 de ese mes.

En ese tiempo, sostiene en su sentencia el TSXG, los padres y hermanos de Javier le ayudaron a mantenerla secuestrada, ejerciendo vigilancia y control sobre la víctima, a la que tenían "oculta" en el domicilio.

A lo largo de esos días, Javier la agredió sexualmente de forma reiterada, la amenazó, insultó y golpeó. También la sometió a constantes vejaciones, como negarle la comida porque "estaba gorda", obligarla a "ingerir su propio vómito", obligarla a tomar alcohol y drogas, hacerla ducharse con una manguera de agua fría o arrancarle pelo de la cabeza.

Los hechos quedan probados

Por otra parte, este tribunal ha desestimado los recursos presentados por las defensas de los condenados, que argumentaban, entre otras cuestiones, que se había vulnerado su presunción de inocencia, y que la víctima había incurrido en contradicciones.

Las defensas esgrimieron, asimismo, que no se pudo probar la detención ilegal, ni la participación de los padres y hermanos de Javier en labores de vigilancia y control.

A ese respecto, el TSXG resta importancia a las posibles imprecisiones de la mujer en su relato, dado que "es innegable el trauma" que sufrió. De hecho, recuerda que, en los días posteriores a su liberación, "su estado psíquico era deplorable". Esa situación, recalcan los magistrados, "dista mucho" de reflejar una supuesta "convivencia pacífica" con Javier y su familia.


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