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Habla la ley: “La policía debe ser primordialmente preventiva”
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Habla la ley: “La policía debe ser primordialmente preventiva”

Interviú con el comisario principal, señor Ripoll Urdapilleta.
Don Agustín Ripoll Urdapilleta
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Don Agustín Ripoll Urdapilleta

Ha regresado a Madrid hace unos días, procedente de Sarrebruck (Alemania), el comisario principal, jefe de la Comisaría del distrito del Centro de Madrid, don Agustín Ripoll Urdapilleta, cuya personalidad en los medios policíacos es bien conocida.

Experto letrado, ex profesor de Derecho Penal de la Escuela General de Policía, su nombre y su prestigio han hecho que las autoridades españolas le designaran, con el también comisario doctor Echalecu Canino, para asistir en calidad de observadores a las sesiones del Comité de la Federación Internacional de Funcionarios Superiores de Policía.

Con gran amabilidad ha accedido a recibir a uno de nuestros redactores, al cual ha hecho las siguientes manifestaciones:

  • Esta es la primera vez que asiste a las reuniones del Comité una representación española, especialmente invitada.
  • ¿Buena acogida?
  • Conocen la capacidad y la eficiencia de nuestra Policía y existía entre todos los miembros un interés especial en que España estuviese presente.
  • ¿En qué consiste dicha Federación? ¿No existen ya organizaciones internacionales de este tipo?
  • Desde 1923 existe la Comisión Internacional de Policía Criminal, integrada por 38 países, entre ellos España. Sus funciones fueron suspendidas durante la guerra, restableciéndose su funcionamiento en 1946, con el mismo número de miembros.
  • ¿No hay identidad de propósitos?
  • No; precisamente una de las finalidades alcanzadas en la reunión del Sarre ha sido la de establecer los fines de nuestros trabajos…
  • ¿Que son?
  • Definir el carácter de la Policía en los países como esencialmente preventivo. La Comisión de Policía Criminal estudia las causas del crimen y la labor preventiva y represiva de la delincuencia. La Federación quiere consagrarse preferentemente a la prevención de la delincuencia.
  • ¿O sea?
  • Que llegue a los Gobiernos y al gran público la verdadera idea de lo que debe ser la Policía: protectora, preventiva, vigilante, y no sólo persecutora e instrumento para la caza de los delincuentes. La infancia, por ejemplo, es una de nuestras primeras preocupaciones. Vigilar la educación, el ambiente en que se mueven algunos sectores sociales, contribuirá a la reducción de la criminalidad mundial. Generalmente, los criminales y maleantes han encontrado en sus primeros años el mal ejemplo, peores costumbres, nociva moralidad, etcétera, que a lo largo de la vida forma el sedimento de una personalidad pervertida y perniciosa para la sociedad.
  • ¿Además?
  • Además se tendrá especial cuidado en la represión de las prácticas anticonceptivas, medio de proteger que al ser que aún no ha nacido, y la persecución de los estupefacientes…
  • Seria cuestión, ¿no?
  • Es la que más preocupa a la Policía Internacional, además de las falsificaciones.
  • ¿Y en España?
  • Apenas puede decirse que exista, por fortuna. Así como somos el país que más delincuentes contra la propiedad alberga, en compensación no padecemos –en seria medida- el azote de las drogas.
  • ¿Confía en el éxito de estas uniones?
  • Creo que serán prolíferas, ya que su condición es el apoliticismo, sin que en las cuestiones en pro de la salud pública que nos preocupan entre consideraciones raciales ni religiosas.
  • ¿Periodicidad?
  • El Comité se reunirá dos veces al año y frecuentemente se celebrarán Congresos plenarios.
  • ¿Otros acuerdos importantes?
  • La ponencia del delegado holandés acerca del estado del proyecto relativo al Estatuto de los Policías en caso de conflicto armado. Se decidió en que, al igual que los servicios judiciales, los de Seguridad no deben ni pueden interrumpirse, ya que el país ocupante es el primer interesado en que el orden público se mantenga. Y sus titulares no se pueden improvisar.
  • Finalmente, señor Ripoll, ¿podría usted hablarnos de un problema interior, de los Tribunales de Policía, de los que tanto se viene hablando?
  • Creo no sólo en su eficacia, sino en su necesidad urgente. La demora en su implantación es lamentable.
  • ¿En qué consistirán exactamente?
  • Servirían para la resolución de todos los asuntos criminales menores, faltas, etcétera, que hasta ahora pasan a los Tribunales, sobrecargándolos en exceso y haciendo que la natural demora impida a la Ley –en el momento de juzgar- poseer aquellos elementos de juicio sólo cognoscibles en el momento. Además, las molestias a que denunciantes y denunciados se ven sometidos hasta la vista del juicio.
  • ¿Su mayor ventaja?
  • La antedicha y otra muy importante: la ejemplaridad que produciría el castigo o la resolución sobre la marcha.
  • ¿Estarían integrados…?
  • Por funcionarios de la Policía, naturalmente, preferibles aquellos que, a su vez, sean letrados.
  • ¿Sin apelación?
  • ¡No, señor! Existiría apelación, dentro de los órganos administrativos de la propia Policía. Otra cosa no sería prudente y podría prestarse a abusos.

Concluimos la entrevista con el señor Ripoll, quien, fuera del turno de preguntas nos habla extensamente de los pormenores del reciente Congreso. Y nos habla también del interés allí despertado por el reciente servicio de la Policía madrileña –precisamente por funcionarios de la Comisaría que él dirige- al apresar a una organización internacional de falsificadores de moneda que habían cometido numerosas y elevadas estafas en casi todos los países europeos. De ello damos una amplia referencia en futuros artículos.

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