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Edición 14    5 de julio de 2020

NACIONAL

Todo comenzó con una denuncia en la Comisaría de la Guardia Civil de Almassora (Valencia). En ella se hacía eco de las irregularidades en el pago de una factura.

Cuando la empleada de limpieza entró en una de las salas de los cines ABCPark de Valencia un olor a putrefacción inundaba el espacio. Al abrir la puerta de emergencia se encontró con el cuerpo de una mujer.

Nada hacía presagiar que una reyerta en Getafe iba a llevar a los agentes que allí se personaron hasta una plantación de marihuana.

Un vecino de la localidad madrileña de San Martín de Valdeiglesias fue rescatado de un pozo, gracias a la ayuda de su fiel compañero de cuatro patas.

Un día normal de compras en un establecimiento de Fuenlabrada (Madrid) ,se vio interrumpido por una acalorada discusión con final inesperado.
El obispo emérito de San Sebastián, Juan María Uriarte, se ha quedado sin su anillo episcopal después de haber sido víctima de un robo de lo más curioso.
Vivir en el hogar de los Vila Soldevila era como estar en el mismísimo infierno. El patriarca, Juan Vila era un esposo y padre cruel, agresivo, violento y despótico, es decir, la antítesis de lo que se supone debe ser un padre de familia. Así, no era de extrañar que su esposa Neus y sus hijos llevaran ya un tiempo urdiendo un plan que se materializó el 28 de junio de 1981.
Al pequeño Francisco le gustaba frecuentar el cementerio de la Almudena. Vivía muy cerca. Le atraía la muerte. No le gustaba jugar con otros niños. Sustituía el fútbol y la peonza por arrancar lápidas y meterse en los nichos, tumbarse y adoptar la postura de los muertos. Eso sí le hacía feliz.
Hay personajes de la vida real que tendrían cabida en cuentos de hadas y como se suele decir la realidad supera siempre a la ficción, pero por desgracia estos sucesos nunca tienen un final feliz. Es el caso de Magdalena, una bruja que se ganaba la vida como adivina, curandera y herbolaria en la dura época de posguerra.
El narcosatanismo es una práctica pseudoreligiosa para obtener una supuesta protección a las organizaciones criminales. Se realizan para ello rituales de origen afroamericano en los que se utilizan animales y/o personas para sus sacrificios.
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